Nichiren vivió en Japón durante una época turbulenta de inestabilidad social y desastres naturales. La gente común, en especial, sufría enormemente en esta ruda sociedad feudal. Alarmado por este estado, Nichiren, siendo un joven sacerdote, se dispuso a buscar la solución para el sufrimiento que lo rodeaba. Después de un exhaustivo estudio de los sutras budistas, se dio cuenta de que la esencia de la iluminación del Buda, y el medio para acabar con el sufrimiento y la confusión social, se encontraba en el Sutra del Loto. Este sutra afirma que todas las personas, sin importar el género, su capacidad o su condición social, poseen de manera inherente las cualidades de un buda y, por ello, son dignas por igual del mayor respeto. |