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| Tsunesaburo Makiguchi |
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| Josei Toda |
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Celda donde permaneció
Tsunesaburo Makiguchi |
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Daisaku Ikeda durante su asunción como tercer presidente de la Soka Gakkai,
el 3 de mayo de 1960. |
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| Soka Gakkai |
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La fe en que una reforma interior del ser humano es posible, y el deseo de crear un ambiente que ayude al florecimiento de ese potencial inherente, se refleja en la filosofía educativa de la "pedagogía creadora de valor” que le dio a la Soka Gakkai su nombre original: Soka Kyoiku Gakkai (Sociedad educativa para la creación de valor), fundada en 1930 por los docentes Tsunesaburo Makiguchi y Josei Toda, como una organización de educadores que compartían las ideas expresadas en el libro Educación para una vida creativa, escrito por Makiguchi.
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El sistema pedagógico de Makiguchi enseñaba que la responsabilidad del proceso de aprendizaje debía ser puesto en manos de los estudiantes, con un profesor actuando como guía que ayude a extraer su potencial innato. Así la educación tiene que apoyar al niño en su búsqueda de la felicidad, pero no de una dicha orientada al yo, sino de una felicidad enraizada en la conciencia social. |
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Hacia 1928 Makiguchi y su discípulo Toda abrazaron la fe en el Budismo de Nichiren. Desde el comienzo, Makiguchi indago a fondo las enseñanzas budistas y encontró que proveían el soporte espiritual para el desarrollo de su teoría sobre la creación de valor. |
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A partir de ese momento, Makiguchi y Toda, junto con un grupo creciente de educadores, se comprometieron en una valerosa y a la vez infructuosa lucha para ganar la aceptación de su filosofía educativa en un Japón dominado por la ideología militarista, desde comienzos del siglo XX, política que culminaría en una guerra abierta con China. Estos hechos impulsaron a Makiguchi y Toda a transformar y expandir la organización, ya no solo para educadores, sino para todos aquellos que anhelaban cambiar la tendencia de la sociedad y construir un mundo de paz. |
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A medida que el Japón se sumía, cada vez mas, en el caos del conflicto y la destrucción y al mismo tiempo que disminuían las probabilidades de victoria, el gobierno militar japonés redobló sus esfuerzos para controlar y suprimir cualquier forma de disidencia o rebelión en contra de su política. En ese marco, la población fue presionada a abandonar sus creencias religiosas y apoyar al gobierno japonés. Debido a su continua resistencia, Makiguchi y Toda fueron arrestados y encarcelados en 1943, junto con otros lideres de la Soka Kyoiku Gakkai, bajo el cargo de ser “delincuentes ideológicos”. |
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| Daisaku Ikeda junto a su mentor Josei
Toda. marzo de 1958 |
Foto conmemorativa de la primera
reunión de la Soka Kyoiku Gakkai |
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Mientras que los demás transigieron en sus convicciones, Makiguchi y Toda soportaron las brutalidades y privaciones, rehusándose en todo momento a renunciar a su fe. Los registros de los interrogatorios efectuados a Makiguchi muestran a un hombre firme y sin rastros de temor hasta la fecha de su fallecimiento, en prisión, el 18 de noviembre de 1944 |
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Cuando, finalmente, Toda fue liberado, en 1945, se propuso reconstruir la organización, recreándola como un movimiento popular budista que se expandiría hasta alcanzar la suma de 750 mil familias en 1958, año de su fallecimiento. |
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En 1957, Toda dio a conocer su “Declaración para la abolición de las bombas atómicas y de hidrógeno”, en la cual condenaba a las armas nucleares como "una absoluta maldad que amenaza el derecho de existencia de las personas" y exhortaba a los jóvenes a considerar a cualquiera que hiciera uso de tal armamento como “un demonio”. La apasionada declaración de Toda contra el impulso destructivo de la naturaleza humana seria su legado para sus discípulos, en especial para Daisaku Ikeda, quien lo sucedería en la presidencia de la organización en 1960. |
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El firme compromiso social de los sucesivos presidentes de la Soka Gakkai (Makiguchi, Toda e Ikeda), -quienes impulsaron, primero , la reforma educacional, luego la resistencia al gobierno militarista y, finalmente, una férrea postura antinuclear- serian determinantes para la internacionalización del movimiento, llevada a cabo por Daisaku Ikeda, quien seria nombrado presidente de la Soka Gakkai Internacional en 1975. |
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Ikeda se ha reunido con líderes políticos, culturales e intelectuales de todo el mundo, convencido de que el dialogo sincero puede tener un efecto profundo en el pensamiento de los hombres y así abrir el camino para el entendimiento entre los pueblos. Al mismo tiempo ha promovido el intercambio cultural entre los países, con la convicción de que la cultura y la educación pueden inspirar el respeto mutuo y crear puentes que permitan el establecimiento de una paz duradera. |
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